Pasiones, disfunciones o cuentos'Thursday 23rd of November 2006 12:48:16 PM'

CULTURA Y LIBERTAD

QUE REGRESO AL HOGAR QUE ME VIO NACER COMO BITACORERA.

NO SOY CAPAZ DE PUBLICAR ENTRADAS COMO ES DEBIDO AQUÍ, ASÍ QUE ME VOY A BETA.BLOGGER.COM QUE YA ESTÁ EN CASTELLANO Y ES SENCILLÍSIMA DE USAR.

GRACIAS POR TODO.
A VER SI EN CUESTIÓN DE TIEMPO PRUDENCIAL, PUEDO VOLCAR ALLÍ TODOS MIS ARTÍCULOS.

UN SALUDO A TODOS Y TODAS Y PIDO DISCULPAS A LOS QUE INTENTAN SEGUIRME EL RASTRO… SERÁ MI ALMA INDÓMITA QUE NO SE DEJA ENCADENAR…

RITA BXR

Pasiones, disfunciones o cuentos, Devolución'Wednesday 27th of September 2006 12:43:40 PM'

Disculpad que haga un inciso, aunque lo que quiero que retengáis durante estos días por encima de todo es el llamamiento a la concentración el domingo próximo (a las 12.00 horas) en Madrid, que hace Altarriba, para exigirle al gobierno que cumpla lo pactado en cuanto a LEYES DE PROTECCIÓN ANIMAL que se han vuelto arena en las manos.

Es que la noticia lo merece: ¡NOS DEVUELVEN LOS LIBROS!! GOOGLE Y LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID regresan al presente y recuperan para nosotros el saber acumulado en una de las bibliotecas más interesantes del mundo. Escanearán los libros y los pasarán a formatos legibles desde Internet. ¡¡¡ESO SÍ ES CULTURA PARA EL PUEBLO!! Os felicito, es maravilloso poder buscar libros descatalogados o verdaderas joyas que por su ancianidad no pueden ser ni suspiradas cerca por no desintegrarlas. A ver si se enteran en otras Universidades y Bibliotecas que el saber es del pueblo y que tiene derecho a recuperarlo.

¡Si además, no saben lo conveniente que es para nuestro futuro! ¡Gentes educadas, dispuestas al diálogo y la cordura! Creo que ya está suficientemente demostrado que si el pueblo no sabe… tampoco se llega a ningún paraíso. Dadle al pueblo el saber y todos seremos mucho más felices, más honestos y la vida mejorará sin ninguna duda…

Ya se me ha ido la pinza, claro, soñar no ocupa lugar… ¿o era el soñar se va a acabar?… uf, qué floto, sí, sí, que floto…

Pasiones, disfunciones o cuentos'Friday 15th of September 2006 12:06:53 AM'

Sí, cierto, la juventud es la más manida de las excusas para modificar al antojo de los carcas y progres lo que en el momento les asusta o molesta más de ellos.

El sexo, la libertad de expresión, el acceso a la cultura, la capacidad de tomar decisiones y la responsabilidad juvenil son afiladas caras de una navaja que todos empuñan pero en la que nadie quiere dejar huella.

Los chicos son un desastre, la escoria, lo peor de cada casa, un engorro para políticos y gentes de bien…

No puedo más que reirme. Jóvenes empujados al botellón, a las teleseries y a aceptar trabajos precarios para no poder ser libres nunca, especializados, sí, pero nunca autosuficientes, independientes, capaces de elegir, pensar, rechazar, compartir…

A los carcas y a los progres les dan miedo los jóvenes. Y no quieren que el siglo XXI les aplaste a su paso. Lo han encadenado. No hay tecnología, no hay información, la cultura que se quede para los colegios de pago y los niños bien. Necesitamos obreros, baratos, sumisos, asustados por la inmigración ilegal (la de jeques y mafiosos o aristócratas chorizos es la legal).

¡Vaya cabreo que tienes!

¡Cómo no!: te vas un par de días y a la vuelta te encuentras con que una película sobre el amor y un grupo de música a quien nadie amordaza desde los 80, son la excusa para montar un numerito digno de caciques de pueblo en el peor sentido de la palabra… (si es que existe uno bueno) y, para más cachondeo, amparándose en un estilo periodístico con tufillo a sección femenina de la falange, como poco.

Me estoy refiriendo a las películas “Brokeback Mountain” y “7 Vírgenes” y al grupo punk Boikot. Han tenido su aparición estelar en Villaviciosa de Córdoba (España, claro) durante las fiestas de agosto. Y un grupo de gente de bien se ha ocupado de escandalizarse y ‘corporativizarse’ solidariamente con todos esos padres que no se molestaron en vigilar qué hacían sus cachorros y por supuesto, de echarle la culpa al alcalde, que tiene que velar por todos y, de paso, tal vez, dimitir, que no vendría mal un cambio de gobierno, pensarán algunos, cosa que a mí me daría igual en cuanto al alcalde-político, porque los políticos nos han traicionado (creo que les viene predeterminado, por defecto, y nunca mejor dicho), pero no en cuanto al alcalde-persona, porque me parece un hombre honesto que trata de luchar contra demasiada carga histórica en un pueblo anclado en pleno siglo XIX con vetas paleolíticas…

Aunque no quisiera darle más bombo del que se merecen semejantes personas, no dejéis de leer joyas como éstas, en el manifiesto que dieron a firmar utilizando -supuestamente- jeje las más persuasivas técnicas:

“Ambiente nefasto”, “droga que corre como el agua”, “lo peor de la comarca” y continúan asegurando que “juzgan muy nocivo para la reputación y la economía del municipio” la impresión que se llevaron los vecinos y turistas que pasaban por allí (por casualidad, seguro que nadie fue a ver tales películas y el vergonzoso concierto); “no es nada aconsejable (…) para la gente de bien”

Lamentan también la “dejación” y la dificultad en la misión de “control y maduración de sus hijos”. Lo que me temía, hijos cual tomates tras una granizada…

Si echáis un vistazo al enlace que os propongo -guardado en la caché de google porque, después de tanto revuelo se han decidido por eliminarlo-, comprobaréis qué difícil es abrir la mente y tolerar, respetar, dialogar. Y qué fácil es utilizar a los jóvenes, su sensibilidad y sus inquietudes culturales como reclamo político del bando que sea.

Os insistiría en que leyeseis el manifiesto abanderado por unas “chicas muy muy pero que muy malas” incluso periodísticamente hablando (como ya os he apuntado, en el apartado 3 del mismo, se incluye un ejemplo del mejor periodismo tomatero de investigación ), pero a mí sí que me da vergüenza, por lo tanto, comprenderé que no le deis publicidad, para no malograr vuestra reputación.

Es triste que argumentos que bien expuestos tendrían su solidez: controlar la ingesta de alcohol y otras sustancias y el visionado de menores de películas para mayores de 18 años, pierdan todo el sentido e incluso dejen patente la poca importancia que le dan realmente a la juventud, a sus problemas, a sus deseos y reflejen, una vez más, filosofías más cercanas al temor religioso que a la preocupación ceñida al día a día, a lo que sucede cada tarde, cada fin de semana cuando esos pobres hijos a merced de la música y el cine, se resguardan en las cocheras de sus padres o en los descampados oscuros o en las discotecas tan conocidas y frecuentadas por grandes y pequeños, para drogarse y para alcoholizarse, lamentablemente (¡cómo es posible que beban alcohol menores de edad si nadie puede venderles tal brebaje maldito!), pero también para amarse, escucharse, compartir y aprender solos, ya que el resto del mundo sólo se ocupa del qué dirán en las fiestas de agosto que se les ve tanto.

Como siempre, la vetusta fuerza gubernamental y los grandes poderes avejentados tratando de sujetarnos en la piedra del oscurantismo y la hipocresía.

Más triste aún es que las firmas recogidas hayan sido fruto en muchos casos de la desidia y el poco interés: me lo pide fulanita, pues bien estará y echan un garabato del que luego algunos ya se han arrepentido. Y que las defiendan otr@s con afán de recuperar un protagonismo perdido que en lugar de eso, deberían reflexionar profundamente sobre el sinsentido de sus vidas y la absurda incoherencia de sus actos.

Señores y señoras, tan sabios, con los jóvenes no se juega, saben lo que quieren y dense cuenta de una vez por todas que hasta los que no estuvimos, volveríamos encantados a bailar al son de Boikot y nos emocionaríamos con los amores homosexuales de Brokeback Mountain (¡cómo se parecen a tantos de este pueblo cazador estos dos valientes!) y las vidas al límite de “7 Vírgenes“. Excelentes películas y músicos, a pesar de que a la gente de Bien, no les parezcan del gusto apropiado para mentes despiertas y deseosas de escuchar la verdad, lo que está en la calle, lo que de hecho, está sucediendo ante nuestros ojos.

Quisiera decir también: que estoy orgullos@ de formar parte, desde hoy mismo, de lo PEOR DE ESTA COMARCA.

Para terminar, si han educado bien a sus hijos, CONFÍEN EN ELLOS, ofrézcanles no más libertad de expresión sino mejor, y no se olviden del RESPETO, MUCHO RESPETO y la verdad, por delante.

Pasiones, disfunciones o cuentos'Wednesday 26th of April 2006 04:24:55 PM'

Mi amigo David Gil me recomienda emigrar, cual ave espantada, desde Bitácoras.com (que deja tanto que desear), a este humedal dispuesto a albergarme. Miedo me da migrar también los contenidos de la "otra Cultura y Libertad". Lo mismo se desintegran o metamorfosean como la famosa mosca y el profesor Robert Browning dentro de aquel artilugio teletransportante. Mientras me decido, aquí será donde aterrice para continuar camino, más tarde, cuando llegue mi otoño.

Los románticos que añoren la antigua bitácora, seguirán encontrando allí mis desmanes y artículos mientras no encuentre momento y fuerzas para acometer la proeza de trasladar tanto equipaje.

De momento, no hay que perder las formas y, por ello, os doy la más calurosa bienvenida.

Os recuerdo que intento aunar el respeto entre seres vivos, la convivencia pacífica y equilibrada entre especies, con el deseo enriquecedor del ser humano por aprender y compartir. 

La naturaleza como recipiente y el ánimo curioso por la riqueza del alma.

No me preocupo por estadísticas ni premios, no busco listas ni reseñas, este es mi pequeño rincón desde donde aprender, compartir y denunciar todo lo que de violento tiene el ser humano. Espero también saber tomarme las cosas con esa pizca de chiles que todos necesitamos, esa sonrisa y esa chispa que me divierta y os entretenga a los demás.

Hasta luego, amigos todos. 

Mientras tanto… no dejéis que la realidad se derrumbe mientras soñáis, convertid esos sueños en vida, luchad por lo que deseáis.

Derechos animales, Expolio Intelectual, Pasiones, disfunciones o cuentos, Devolución

La que escribe y todos los seres que son aplastados por la violencia del Ser Humano y quienes luchan por igualar sus derechos a los nuestros.

David Gil fue tan generoso que abrió este oasis para mí y de ahí que tenga un lugar reservado siempre a su gusto. El Expolio Intelectual, las fuerzas de la avaricia contra la liberación de las ideas y otras demandas relacionadas con el debate y el intelecto, serán expuestas por él con su afilada capacidad de análisis y concrección siempre que le apetezca. 

¿Qué decir sobre mí? Adoro los cuentos, mis padres me adormecían con ellos, me aterroricé agazapada entre las patas de la mesa escuchando pelis de miedo, reviví pesadillas hasta el sobresalto, me arrullé con leyendas y crecí con hechizos, por lo que en mi solitaria infancia se poblaron mis horas de duendes, robots, elfos, brujas, “Momos” y “Atreyus” para confortarme y mostrarme lo que iba a ser mi pasión desenfrenada: la escritura.

Ahora mismo, me encuentro realizando un Taller de Novela que me ha dado las pautas para estructurar todas las ideas que pululaban anárquicas y difusas por mi cabeza. He escrito una novela o un diario novelado, o un libro denuncia, un todo y yo qué se a la vez, que se titula RITA BOXER. Es la primera parte y podréis encontrarlo en el e-mule, en Mujer Palabra, y en el blog de Jorge Cortell, que yo sepa. En proyecto, dos capítulos de mi siguiente novela y otros muchos argumentos más en el tintero.

Es muy difícil ser ama de casa, Madre-Interespecies (de una perra de casi cinco años de edad y 36 kilos de energía), escritora y voluntaria de tantos frentes como mi sensibilidad resiste. Amar a los otros seres vivos es muy fácil, duro es soportar lo que les hacemos, pero amar a los seres humanos y luchar porque tantos no sean oprimidos por tan pocos, es terrible y deja una pátina de amargura y rencor que amarillean el alma como a otros les tiñen los dientes los cigarros.

Afirmo tajantemente que odio al hombre que razona con su violenta maza. Al repugnante ser pequeño que humilla porque no sabe convencer. Me repulsa el ignorante que se aferra a lo que no sabe, me revienta la falta de respeto, la mala educación. NO soporto la hipocresía y a esos nuevos seres de paja que se disfrazan de reinas mientras dejan tras de sí un rastro insoportable de inmundicia.

Por eso tantas veces digo que mi hija, mi perra, sabe todo, lo sabe todo y se comporta como ya quisieran muchos que lo hicieran padres, hijos, hermanos, vecinos y gobernantes. Cuanto más la conozco más quiero ser como ella.

¿LOCA? Si tú quieres… a mí me da igual. Se que la verdad sólo tiene un camino y en el alma de uno se sabe lo que está bien y lo que está mal. Algún día, resulta que esto que siento será presente, no un futuro ahora digno de risa o lástima. 

En cualquier caso, bienvenid@ seas si lo haces desde el respeto y el deseo de compartir. No soy favorable a la moderación de comentarios pero si utilizas esta guarida para tus viles aspiraciones, serás volatilizado, como hace el mago con la chistera, la chica y el conejo.

Se feliz y haz feliz compartiéndote

Pasiones, disfunciones o cuentos'Thursday 20th of January 2005 08:08:18 PM'

SI HA DE HABER UNA CONSTITUCIÓN EUROPEA QUE SEA TAN JUSTA QUE TODOS LOS SERES VIVOS SE INCLUYAN PLENOS, DIGNOS DE RESPETO, DE CONSIDERACIÓN.

Mon, 12 Jul 2004 01:25:55

Me gusta pensar que Darby fue un jefe valiente y digno. Por cómo mantenía mi mirada en nuestro primer encuentro. Por cómo levantaba su cola unos palmos del suelo aparentando una normalidad que su
organismo no compartía.

Darby estaba muy enfermo cuando lo encontró mi perra en uno de nuestros paseos. Era evidente, porque ni siquiera le atrajo el sexo contrario de su descubridora, ni se inmutó con sus ladridos primero de alerta y luego de juego. Un sonido sordo y fiero surgido desde las profundidades de su instinto, le advirtió que no se anduviera con bromas. Ella captó el mensaje. No iban a ser amigos.
No mendigó comida y tampoco rechazó su destino. Esquivó a los seres humanos camuflando su manto dorado entre el pasto infestado de moscas y garrapatas. El calor lo aplastó contra el suelo, pero sus ojos
rugían y su orgullo lo mantenía despierto, para vender cara su vida, como ya dije otras veces.

Se sorprendió al escuchar mis zalameras palabras, al recibir comida sin palos, al recortarse la distancia que siempre había mantenido. Un día, hasta trotó para recibir su ración diaria de esperanza. Algo bueno pasaba después de ¿cuántos años? puede que no muchos, pero qué jodidos. Pero su cuerpo rechazaba lo que él masticaba lentamente.
Los días pasaron como una sucia condena y esa gente se acercaba tercamente para ofrecerle algo que ya no podía servirle. Y además, hasta tuvieron la osadía de rozarle con sus dedos… y se rebeló.

¡Después de tanta basura, de tanta soledad y violencia vienes con mentiras! Me ladró y me gruñó, mantuvo sus ojos de miel clavados en los mios. Me obligó a bajarlos y a retirarme sometiéndome como otros tantos ya lo hicieron durante su vida. No me avergüenzo. Tal vez fue el mejor momento que pude ofrecerle. Su valor y su vida estaban a salvo.
Ya no consintió que nos acercásemos nunca más. Hasta que un día dejamos de verlo. Hemos buscado, lo hemos llamado, nos hemos dado por vencidos hasta que mi perra, como lo saludó, fué a despedirlo.
Un fuerte olor le advirtió, la seguí corriendo, el corazón en un puño. Su pelaje entre las hierbas y mi sollozo después de tanta rabia y angustia contenida. Tendido en el suelo. Muerto, solo, ajeno al maldito ser humano que un día presumió de su porte guerrero y sus dotes de guardián.

No lleves un perro a tu casa, no lo regales, ni a niños ni a novias, el perro fue tu mejor amigo, CANALLA, no te molestes en meterlo en tu casa, en ofrecerle tu finca para luego tirarlo a morir solo.

Darby tuvo un espíritu indomable que no olvidaré jamás. Mi lobo amarillo. Su alma es libre y salvaje, murió con dignidad, le obligaron a llevar una vida indigna de su estirpe.

Maldito sea el que maltrata a un animal.

Pasiones, disfunciones o cuentos'Monday 10th of January 2005 10:15:06 AM'

20.11.04
Quería mirar tus ojos de limpio cielo y arrasarte con
Mí Te quiero Mejor:

Le obligo y le fuerzo, me invento las palabras.
No hay símiles, metáforas,
No hay yedras ni árboles, tambores ni batallas;
No hay brisa en la montaña.

Ausencia de inspiración con mi Te quiero Mejor.

Mil veces me pregunto ¿por qué no sale nada?
Mi alma está vacía, seca, desesperada.
Eres mi amor inmenso, mi noche y mi mañana
Y al pronunciar tu nombre, ¿mi espíritu se apaga?

Son toda mi energía, mi sangre y mis agallas
Que se quedan desnudas si un Te Quiero se escapa
Pues tanto es lo que te amo que se me parte el alma
Y con toda su fuerza, se va por la garganta.

Pasiones, disfunciones o cuentos

Nos juntábamos en el escalón de la puerta que daba al patio del recreo y bien pegaditos, urdíamos un entramado de frases que nos hacían estallar en carcajadas. Sentados en los pupitres, sujetando los mofletes para no dejar escapar ni un resoplido,las orejas granas delataban otras ristras de risas que aguantábamos sudorosos.

Éramos una panda: Javi, Sergio, Elboni, Jésus, Jorge, Olga, Mamen, Marijose, Edu, Maribel, Elisa, Félix, Víctor, una unión indisoluble que se enfrentó tempranamente con profesores y maestras déspotas o ridículos como “el bigotón” o “la luchi”. El parquet del gimnasio recordará sin dudas cómo defendíamos a las indefendibles pelotas de la clase de las injusticias a que las sometía el seboso profesor de gimnasia.

_¡Qué saltes te digo!- y Paloma se clavaba el potro entre pecho y espalda con la cara chorreando lágrimas y vergüenza. Pocas veces más repetía la estúpida órden el estúpido maestro. Porque yo saltaba indignada y mis amigos plantaban el paso justo detrás mío con las mismas acusaciones. Se me hincha el pecho de orgullo al recordarlo.

Éramos muy pequeños! Segundo, tercero, cuarto, quinto de E.G.B., fueron mi paraíso de libertades, amistades y solidaridad.

No hablo de una banda de superhéroes, pero sí recuerdo aventuras llenas de valor y con un propósito transparente, que nadie nos dividiera, ni nos hiciese la puñeta.

No sabíamos lo que eran las peleas ni se conocían por aquel entonces los terrores de patio, los linchamientos infantiles. Alguna bronca tuvimos seguro, las chupaculos con las más rebeldillas, los bravucones con los graciosillos de la clase, pero no llegamos a mayores. Jamás. Eso sí, como se pusiera un borrador de examen a güebo… la nota media de la evaluación era de ochos pa’rriba. Y no para unos pocos, sino de toda la clase… ja, ja, ja, qué gente. Una vez nos suspendieron a todos, debida la solidaridad inocente con la que repartimos las preguntas del examen. Y aunque parezca extraño, en el grupo había de todo: el empollón, el gafotas, el gordo, el bocas, el guapo, el chulo, la tiabuena, la colgá (esa era yo), la superlista, la más inocente que Heidi… de lo mas ecléctico… ah, y la fumona, mi querida Marijose, lo que fumaba la jodía, tenía la misma voz que Umbral pero con diez años.

Cuando regañaban a uno, salíamos todos en fila a juntar hombros con brazos y ojos con ceños fruncidos para dejar claro que nadie estaba solo. No sé de dónde sacamos esa fuerza, ni qué ha sido de ella ahora que todos andamos deslavazados y perdidos. Sólo sé que no pasa un día en que no recuerde aquellos niños valientes y llenos de risas. Sobre todo de Risas. Pero, meados, si teníamos que bailar para la fiesta de fin de curso.

Kumbo kum-boooo la-lá, kum-bó, kum-bó, la-í!… Todavía funciona, si me concentro, los veo ensayando con ahínco, vergüenza por estar tan pegados los chicos con las chicas y el cosquilleo de un juego que no terminaba de despertar.

Todavía amo a quién amé de niña. Me preguntaban llanamente y yo respondía con claridad meridiana:

_Quiero a Jésus. Así, con el acento en la É. Y los mayores se miraban azorados ante tanta naturalidad. Pero es que lo amaba. Con una pureza que no llego a descifrar. Simple. Sin cuestiones. Ni era el guapo, ni el más listo, ni el más simpático. Era único. Era Jésus y él recuerda seguro lo mismo que yo. Sin un beso, ni una mano cogida a la mía, sin una declaración de intenciones, sólo AMOR, del grande, del que se va y no vuelve nunca. Mi salvador, ese sí que fue mi héroe. Años después charlábamos del día en que un coche de polis nos quiso “dar un paseo” para enseñarnos la “sirena”. Jésus, el tímido, el buen alumno, el callado, me lanzó un “corre, vete a casa, YA!”, y en dirección contraria corrió él. Así corrieron nuestras vidas, en dirección contraria, y así debe ser porque es la única manera de que el amor puro de la infancia permanezca intacto, como lo están mis santos recuerdos, mis risas, mis orgullos, mis valentías, mis AMIGOS.

Por eso, cuando estallan las carcajadas desde mi garganta hasta el techo del salón y saltan como cabras por las ventanas, hay una niña bien despierta dentro de mí que es la que se ríe. Y con ella los diez años mejores de mi vida, los primeros.

Peter Pan nunca se fue de mi habitación.

Pasiones, disfunciones o cuentos

16 de Noviembre de 2.004

Hay días, en los que me siento a escribir, aún estando vacía por dentro. No sé qué decirle a mi mano para que no se limite a garabatear sobre las cuadrículas de la hoja. Me abruma la idea de ESCRIBIR. Me acompleja. He crecido rodeada de libros cuyos autores me mostraron la inmensidad de su genio.

Ahora, me pides tú que escriba:
_¿Con qué valor?

Cervantes, Stephan Zweig, Quevedo, Víctor Hugo, Oscar Wilde, Shakespeare, Dostoyevski, Lorca, Marguerite Yourcenar, Tirso de Molina, Tolkien, Calderón, Edgar Allan Poe, Dickens, Machado, Tolstoi, Blasco Ibáñez, Ana María Matute, Isabel Allende, Saramago, José Luis San Pedro…

Grandes amigos que disipan las nieblas de profunda soledad que me envuelven. Acortan las horas aumentando su intensidad. Cómo atreverme a seguir sus pasos. Por eso, escondo los cientos de cuartillas que relleno incansable desde la infancia. Nunca satisfago mi supuesta capacidad: Más vocabulario, más experiencia, ¡MÁS TALENTO! No llegan nunca.

¿Se habrán sentido estas grandes figuras inmersas, como yo, en un transcurrir somnoliento y rutinario? ¿Cómo una mente febril que alumbra inmortalidad con cada pensamiento suyo, va a saber lo que es el hastío? ¿Para qué hablar de Amor, Libertad o Traiciones, si ya lo hicieron Petrarca, Calderón y Shakespeare? ¿Quiero intentar, de antemano sabido, la mediocridad?

Parece ser que en ello estoy. No pararé hasta comprobarlo. No dormiré, ni comeré, pasaré el resto de mi vida buscando, buscando, el cuento…

Érase una vez un cuento que no quería aparecer. Debía ser una historia preciosa pero, como nadie había podido contarla pues, ahí estaba, en el Limbo de los Cuentos, como quien presiente que es mejor quedarse donde uno está.

Había una mente acogedora y ansiosa por expresarse que rondaba a ese cuento tímido ilusionada con vestirlo engalanado de palabras, para alardear en la fiesta de la comunicación. A veces, se quedaba muy silenciosa, pensando, pensando, por si en una de sus huecas ideas se colaba ese cuento y le daba vida.

También le tiraba de la lengua con sugerencias como ésta:
-¿No serás un cuento de hadas?

O ésta:
-A lo mejor, ¿eres leyenda de guerreros y batallas?

O incluso esta otra:
-Tú no me engañas, ¡Eres historia de los tiempos sin nombre!

Y, ya, por fin, le suplicaba melosa:

-?Por favor, seamos compa?eros! Cuéntame, cuento hermoso, que yo daré forma a tu esencia y vivirás por siempre jamás en la memoria de los hombres!
?Por qué será tan huidizo este cuento mío, si no vivo más que para él? ?Si su destello es mi luz y su nacimiento mi energía!

Esta mente iba a terminar desquiciada de esperar que su cuento amigo se dignase a hablarle. Ya no sabía que hacer así que, resignada, se limito a observarlo. Allí estaba el cuento: callado. Si hubiera tenido ojos (que sepamos los cuentos tienen hojas no ojos pero, cualquiera sabe) habrían sido grises y muy grandes. Puede que, llenos de tristeza, o más bien de sabiduría.

Quedamos en que el cuento callado, la miraba con fijeza. Y ella le miraba a él. ¿Podrán una mente y su cuento enamorarse? No vale de nada conjeturar. Es necesario continuar curioseando para saber.

Él desaparecía largas temporadas sin que la mente pudiera retenerlo. Ella se dedicaba entonces a cosas triviales pero, en su interior, sabía que el sentido de su existencia consistía en desvelar el misterio de este cuento nonato. Pasaban los años y la mente se desgastaba en intentos. Olvidaba otros quehaceres rutinarios, provocando malestar y confusión en su entorno y, en su fuero interno, también.

Sin embargo, no había un ápice de maldad ni travesura en la esquiva actitud del cuento. De justos es dejarlo claro. Sólo que, abrumado por las magníficas historias que pululaban por ahí dándose la importancia que realmente tenían, no se atrevía a mostrar su alma sencilla. Se creía pobre de léxico y contenido. (Pero esto lo sé, porque narrando la historia se entera una de muchas cosas que él no hubiera confesado).

Infeliz cuento humilde que jamás revelaría su secreto.

En fin, viendo que vuestros ojos se cierran y las bocas se os abren abreviaré el desenlace:

Un día de esos que siempre llegan …tarde o temprano, la mente se había acostumbrado a la presencia de su eterno amigo. Ya no le pedía ni ansiaba poseer su alma. Sólo admiraba a ese cuento silencioso y testarudo, como quien admira un cofre sin saber qué guarda en su interior.

Así que, con un suspiro desgarrador de tristeza inconmensurable (los cuentos son un poco dramáticos, a veces) y, para tremenda sorpresa de nuestra mente, el cuento habló:

-Tu arrebato y tu pasión me fundieron. Tu fuego me dio forma, y a tu lado, cobraba vida sin tú siquiera sospecharlo. No podía expresarme porque era incompleto. Me has enriquecido con tu dedicación plena y tus cuidados. Cada vez que olvidabas el reloj o la sal del guiso, una nueva frase despertaba en el lienzo de mi existencia. Me has entregado tus infantiles juegos y tus sueños maduros. Ahora, estoy preparado para ti. Mis trajes son telas de paciencia y tolerancia, bordados con tu resignación y tu complicidad.Ya estoy dispuesto a que tus labios me pronuncien por doquier y perecer relegado a los brazos de la burla y el olvido. O zarandear mis renglones de tertulia en café y de feria en biblioteca, por los siglos de los siglos. Haz de mi lo que quieras. Si me cuentas, ya no soy yo sino parte de ti. Adiós, mi mente amada. En tus manos estoy.

Un silencio envolvente se esparció sinuoso y eterno.

Pero, en realidad, la mente tardó unos minutos en reaccionar. Sólo unos minutos.

¡Era un cuento magnífico! ¡Cómo lo quería!

Ya os digo que no tardó más que minutos en escribirlo. Sin perder ni una letra corrió a divulgarlo.

A los cuatro vientos.

No le importó mucho la fama o el reconocimiento, porque ya nadie volvería a pensar en él. Ya estaba impreso. Sólo se hablaba de ella. Mente vanidosa y terrible que sacrificó a su amada inspiración a cambio de la inmortalidad de su propio recuerdo.

Ahora, está publicado; no hay librería que no lo tenga en sus estantes, ni crítico que no hable de la maestría con que fue escrito. Ya no está allí nuestro amigo sino los ricos vestidos que la escritora ambiciosa le puso para darlo a conocer. Nadie lee un cuento dulce y sincero sino un talento de prestado que se deja fotografiar.

¡Adiós inocencia y entrega! ¡Adiós infancia y amistad! ¡Adiós amor amargo y terrible, vampiro que me ha robado la sustancia de que me nutría: la confianza!

Su alma libre vuela decepcionada, pero su Historia quedó para siempre grabada en la memoria de los hombres…